Las secuelas de la psicopatía tal como las experimentan las parejas románticas, los miembros de la familia y otras víctimas

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11–16 minutos

Traducción al español y revisión de Lucia Hernandez-Pena, resumen original escrito por Linda S. Hartoonian-Almas and Liane J. Leedom, M.D.

Los individuos psicopáticos toman la vida a sus víctimas, al menos en sentido figurado, a veces literalmente. Las secuelas de la victimización por parte de un individuo con psicopatía suelen afectar todas las esferas de la vida de una persona. Las víctimas resultan dañadas psicológica, emocional, física, financiera y socialmente. La devastación puede ser de gran alcance. Dado que la victimización por parte de parejas románticas y cónyuges con psicopatía suele ocurrir en la edad adulta temprana y media, las víctimas pueden perder los años más productivos de su vida. Los niños que crecen lidiando con un progenitor con psicopatía pueden experimentar un daño en el desarrollo que dura toda la vida.

En una encuesta reciente[i] de mujeres que informaron haber estado involucradas con individuos con rasgos psicopáticos, señalaron el siguiente daño:

Porcentaje que informa Tipo de daño
95 Emocional
85 Psicológico
71 Financiero
67 Profesional
51 Sexual
51 Físico
26 Otro

Hay cinco fuentes de información en este post, incluida la encuesta mencionada anteriormente. La primera es nuestra experiencia hablando con víctimas y leyendo sus historias en nuestra pagina web. Las otras cuatro son articulos escritos que se enumeran al final de este post [ii]. Dado que las personas que, según los estudios previos, presentan rasgos psicopáticos no han sido todas evaluadas con una medida clínicamente válida de la psicopatía, debemos advertir a los lectores que todos nuestros conocimientos en este ámbito son preliminares y que es probable que algunos de ellos cambien a medida que se realicen más y mejores estudios. Nuestra experiencia con las víctimas nos ha enseñado que los hombres adultos también son víctimas, aunque no haya tanta información escrita sobre esa victimización.

Daño psicológico y emocional

Por daño psicológico y emocional nos referimos a los efectos sobre como piensan y se sienten las víctimas. En muchos casos, parece que los efectos psicológicos más devastadores de las relaciones a largo plazo con individuos con psicopatía se deben al impacto del engaño.

La vida con un individuo con psicopatía se caracteriza por mentiras descaradas, pequeñas omisiones y manipulaciones ingeniosas.  Para las víctimas puede ser devastador descubrir que casi nada de lo que consideraban hechos lo era en realidad.  A menudo, al conocer las verdades que forman parte de la realidad real de la persona con psicopatía, la víctima experimenta un gran dolor e incredulidad.

No es raro que las víctimas de lo personas con psicopatía cuestionen su cordura y su autoestima. Esto suele verse agravado por el hecho de que el individuo con psicopatía mira a la víctima a los ojos y niega que los acontecimientos que ambos vivieron juntos hayan ocurrido.

Las personas con psicopatía pueden incluso intentar convencer a las víctimas de que son ellas las que están «locas». Esto es tan común que las víctimas que hablan en Internet han adoptado el término «gaslighting» para referirse a esta práctica. El término «gaslighting» proviene de la película Gaslight de 1944, en la que un estafador romántico intenta convencer a su nueva esposa de que está loca bajando la intensidad de las luces de gas en su casa. Ella nota que la iluminación ha cambiado, pero él le asegura que todo está bien y que no hay ninguna diferencia (como parte de su intento por hacerla creer que se ha vuelto loca). Debido al engaño, la manipulación y el «gaslighting», muchas víctimas quedan con daños en su confianza básica hacia otras personas. Algunas tienen problemas con la intimidad emocional durante años.

Por lo general, las personas con psicopatía solo buscan satisfacer sus propios intereses a corto plazo. A menudo, no muestran ninguna preocupación por las personas que forman parte de su vida. Esta falta de preocupación por los demás se extiende incluso a la familia inmediata, incluidos hijos, parejas, padres y hermanos. Sin embargo, no siempre es evidente o se entiende claramente por quienes lo observan o lo experimentan.

Una vez que una persona deja de ser útil para la persona con psicopatía, es habitual que sea rechazada. Esto puede provocar que la víctima experimente sentimientos de incredulidad, ira, de ser tratada como desechable/reemplazable, inutilidad y desesperanza. La angustia absoluta puede aflorar una vez que la persona con psicopatía empieza a mostrar su verdadera cara.

Rara vez las víctimas se den cuenta realmente de lo que les está pasando hasta que es demasiado tarde. Por eso, muchas víctimas nunca llegan a comprender del todo la complejidad de la situación. A menudo, están tan enredadas en la red de confusión que la persona con psicopatía ha logrado tejer, que les resulta muy difícil ver al psicópata tal y como es, en lugar de cómo se presenta a sí mismo.

Una psicóloga, al escribir la evaluación de una persona con psicopatía, describió lo difícil que es comprender y conciliar la realidad del psicópata con su representación positiva de la realidad y de su persona. La psicóloga informó que, tras evaluar a un padre con rasgos psicopáticos, le había resultado difícil conciliar la persona positiva con la que se autopresentaba superficialmente el psicópata con los hechos contradictorios que había recopilado durante la evaluación forense. Si los profesionales de la salud mental forense capacitados tienen dificultades para conciliar la representación positiva con la naturaleza real del psicópata, no es de extrañar que los miembros de la familia, especialmente los niños, suelen tener dificultades para hacerlo.

Es probable que la persona con psicopatía haya pasado tanto tiempo manipulando la realidad de la víctima que esta no siempre pueda distinguir la realidad de la ficción. Sin embargo, suele haber una sensación subyacente de que algo no está bien. Las cosas pueden parecer muy «raras», lo que deja una sensación generalizada de inquietud que a menudo es inexplicable. Si bien no se pueden señalar detalles concretos y las descripciones de los sentimientos de las víctimas no son detalladas, estas rarezas pueden empezar a sentirse y parecer menos creíbles, incluso para las mismas víctimas.

Las víctimas también tienden a experimentar la sensación de que están siendo acosadas o perseguidas por un motivo que en realidad no le importa a la persona con psicopatía. El objetivo puede ser conseguir algo de naturaleza material o puede ser conseguir el control sobre una persona, como un niño, que es importante para la víctima. El psicópata puede simplemente sentir que tiene «derechos de propiedad». Sin embargo, la víctima suele ser consciente de que a la persona con psicopatía no le importa realmente lo que está tratando de obtener. De hecho, en realidad, la adquisición del «objeto» por parte de la persona con psicopatía puede ser perjudicial a largo plazo. De hecho, el verdadero objetivo puede ser simplemente «ganar»  a la víctima. Una vez alcanzado, la persona con psicopatía suele perder interés en su nueva adquisición. La víctima también puede vivir con el temor de que cualquiera de los logros de la persona con psicopatía, o ciertas relaciones que establezca, puedan causarle daño. El resultado final es ansiedad por el futuro y confusión emocional en la víctima. Las víctimas suelen sentirse maltratadas, acosadas y agotadas, incapaces de funcionar con normalidad.

Todo el daño que hemos mencionado hasta ahora proviene del abuso encubierto. Las personas con psicopatía también pueden abusar psicológicamente de sus víctimas de forma abierta/directa, denigrándolas y aterrorizándolas. Al hacer hincapié en el abuso encubierto, no queremos restar importancia al impacto del abuso directo, que en sí mismo es extremadamente dañino. Nos hemos centrado en el abuso encubierto porque hay menos información disponible sobre estas formas de abuso, que pueden ser menos comunes o más específicas de las personas con psicopatía. Esperamos proporcionar más información sobre el abuso emocional y la psicopatía en esta pagina web en el futuro. Por ahora, simplemente señalamos que el abuso emocional puede ser extremadamente perjudicial para las víctimas. Lamentablemente, algunas víctimas intentan suicidarse como resultado de la desesperanza, la impotencia y la creencia de que no hay salida. Algunas víctimas nos han informado de que las personas con psicopatía les han animado a quitarse la vida o les han indicado que les harían pasar por tantas dificultades que su único recurso sería el suicidio.

Efectos físicos y enfermedad médica

Las conclusiones a las que llegan las víctimas y los problemas reales causados por las personas con psicopatía pueden provocar un estrés enorme que puede perjudicar el bienestar de una persona. En la mayoría de los casos, el abuso de la persona con psicopatía es calculado y preciso. Sin embargo, tiende a manifestarse con una «cierta ambigüedad».  El abuso suele ser esporádico, pero recurrente a lo largo del tiempo. A pesar de que el abuso se repite, la víctima no puede predecir cuándo es probable que ocurra. La persona con psicopatía tiene la capacidad de presentar lo que parece ser una personalidad muy cariñosa y atenta. Como resultado, las víctimas a veces sienten que se equivocaron en sus sentimientos y que malinterpretaron el abuso o su significado. Justo cuando la víctima acepta y justifica el maltrato, se produce un nuevo abuso.

Dado que las víctimas no saben qué esperar, esto produce un estrés impredecible e incontrolable que puede desgastarlas y afectar a su salud física y mental. Existe la posibilidad de que se produzcan complicaciones físicas adicionales, ya que las víctimas suelen encontrarse en un estado de debilidad, lo que hace que su cuerpo sea menos capaz de defenderse de las enfermedades.

En resumen, el estrés combinado de la lucha que supone la vida cotidiana y el abuso emocional o físico extremo, o ambos, debilita el cuerpo y estresa la mente. En términos generales, este estrés está relacionado con afecciones médicas como las enfermedades cardiovasculares o la diabetes. El estrés también está relacionado con afecciones psicológicas como la depresión y el trastorno de estrés postraumático. Las víctimas pueden intentar lidiar con el estrés abusando de los medicamentos recetados, bebiendo alcohol o fumando. Esto puede aumentar el riesgo de problemas de salud asociados con estas sustancias. Las víctimas también pueden lidiar con la situación comiendo «comida reconfortante» en grandes cantidades y, por lo tanto, corren un mayor riesgo de desarrollar obesidad. Su participación en medidas preventivas de salud, como el ejercicio y las visitas al médico, también puede disminuir, por lo que los problemas de salud que desarrollan pasan desapercibidos.

Las personas con psicopatía también pueden dañar directamente a sus parejas con violencia o exponiéndolas a enfermedades de transmisión sexual (ETS) como el VIH, la hepatitis, el virus del papiloma humano (VPH) y el herpes. La persona con psicopatía puede tener o no conocimiento directo de lo que está haciendo cuando infecta a otras personas con ETS.  Mientras que algunos pueden no ser conscientes de que son portadores de una determinada enfermedad, a otros simplemente no les importa lo suficiente como para tomar las precauciones necesarias para inhibir su propagación.

Daño financiero y social

Las secuelas de la psicopatía afectan más allá de la mente y el cuerpo. El débil control de impulsos de las personas con psicopatía es especialmente pronunciado en lo que se refiere a las finanzas. Los valores que la mayoría de las personas otorgan a la seguridad financiera, las obligaciones y los compromisos, a menudo no significan nada para las personas con psicopatía.

La psicopatía se caracteriza por una bancarrota moral que a menudo conduce a la bancarrota financiera de la persona afectada, sus familiares y sus asociados. Como se ha mencionado anteriormente, las personas con psicopatía a menudo no se preocupan por nada ni por nadie que no sirva a sus intereses o promueva su beneficio personal a corto plazo. Con poca capacidad para planificar el futuro o evaluar con precisión las posibles consecuencias de sus actos, a menudo dejan un rastro de destrucción que va más allá de la salud de sus víctimas.

Los individuos con psicopatía tienden a querer lo que quieren cuando quieran, y se sienten con derecho a ello, insistiendo sin descanso en que los demás en sus vidas se rindan para apoyar su desenfreno.

Las familias y parejas de las personas con psicopatía a menudo se ven obligados a recoger los pedazos de sus problemas financieros. Se sabe que las personas con psicopatía dejan que sus casas sean embargadas, simplemente porque sienten que es hora de seguir adelante o, lo que es peor, específicamente para que sus víctimas no tengan dónde vivir.  Los niños a menudo se quedan sin el apoyo que necesitan para crecer y prosperar. Aunque no es una regla absoluta, a menudo las personas con psicopatía no trabajan de forma constante y son despedidas de muchos empleos. Esto también puede agravar la devastación financiera de las víctimas.

Del mismo modo, una relación con una persona con psicopatía puede afectar negativamente a la situación laboral de esa persona. Si los psicópatas se sienten amenazados o simplemente desean destruir a una víctima económicamente o en lo que respecta a su carrera profesional, suelen hacerlo sin dudarlo.

Es probable que innumerables puestos de trabajo se hayan perdido y carreras profesionales hayan terminado por culpa de personas con psicopatía ambiciosas y crueles. Pueden manipular a sus superiores para que crean que la víctima es incompetente o, lo que es peor, hacer que la víctima sea incompetente mediante manipulaciones, conspiraciones o confabulaciones que le provocan dudas sobre sí misma o agotamiento[iii].

Por último, la devastación social que dejan a su paso las personas con psicopatía también es motivo de preocupación. En algunos casos, la devastación social es consecuencia de la pérdida del estatus económico. Pero, en gran medida, la destrucción social es personal.  Las personas con rasgos psicopáticos pueden intentar arruinar la vida de sus víctimas mediante el uso de la agresión social. Por ejemplo, es común que las personas con psicopatía mientan sobre sus víctimas o las describan de manera desfavorable en los cotilleos, con el fin de dañar su reputación. La línea entre las personas que les gustan y las que no les gustan es muy clara, pero a menudo inestable con el tiempo.

Las relaciones entre familiares y amigos se ven irremediablemente dañadas sin pensarlo dos veces. Al igual que el «gaslighting», esta práctica es tan común que tiene un nombre. Las víctimas se refieren a este proceso como la «campaña de desprestigio» del psicópata. Hay numerosos ejemplos de esta «campaña de desprestigio» en las historias que las víctimas han dejado en nuestros blogs de la pagina web.

Resumen

En la medida en que las personas con psicopatía no tienen conciencia funcional, dañan a los demás sin empatía ni remordimientos. Los individuos con psicopatía parecen atravesar la vida a gran velocidad, como un coche deportivo sin dirección ni frenos. El hecho de que sus acciones dañinas sean el resultado de sus propias decisiones tiende a hacer que lo que hacen parezca aún más incomprensive y reprochable. Según nuestra experiencia, la mayoría de las personas con altos niveles de psicopatía infligen algún tipo de daño a casi todos sus conocidos. El daño es psicológico, emocional, físico, financiero y social. Aunque la educación y el conocimiento pueden ser herramientas poderosas para los supervivientes, las secuelas de la psicopatía pueden durar toda la vida.

[i] Brown, S. y Leedom, L.J. (2008). Women Who Love Psychopaths: Inside the Relationships of Inevitable Harm. Fairfield, CT: Health and Well-Being Publications.

[ii] Kirkman, C.A. (2005). From soap opera to science: towards gaining access to the psychopaths who live amongst us. Psychol Psychother. 2005 Sep;78(Pt 3):379–96.

[iii] Babiak, P. y Hare, R.H. (2006). Snakes in Suits: When Psychopaths Go to Work. New York, NY, US: Regan Books/Harper Collins.

[iv] Andersen, D.A. (2007). Sociopaths and their smear campaigns. Lovefraud.com http://www.lovefraud.com/blog/2007/01/07/sociopaths-and-their-smear-campaigns/

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