Integración Deteriorada : Una nueva teoría de la psicopatía

Hamilton, Hiatt-Racer y Newman (2015) han desarrollado una nueva teoría de la psicopatía al expandir la teoría de cuello de botella de Baskin-Sommers y col. y la hipótesis de modulación de respuesta de Newman. Ambas teorías platean que los rasgos psicopáticos son causados por déficits en los procesos de atención. La nueva teoría es básicamente una expansión de estas teorías y toma en cuenta todas las áreas de falta de regulación asociadas con la psicopatía. Hamilton y colegas han desarrollado esta teoría integradora al trasladar el foco desde módulos específicos que explican un solo déficit por vez, a un enfoque estructurado a nivel sistémico, que incluye los déficits afectivos, cognitivos y neurobiológicos de la psicopatía en una sola teoría, en tanto describe la infraestructura de las redes neuronales que ayudan al cerebro a coordinar y enlazar los diferentes tipos de estímulos y experiencias con metas, motivaciones y emociones presentes en el momento. Otros investigadores han descrito enfoques similares para explicar la esquizofrenia y el autismo. Esta nueva teoría se focaliza en el procesamiento de la información en general en áreas de la corteza que implican redes preeminentes, modos por defecto, control atencional y control cognitivo.    

Una red neuronal está compuesta de varias regiones cerebrales interconectadas. Cada una de estas regiones está compuesta por una fuerte agrupación de neuronas también interconectadas. Las redes neuronales que forman las redes de asociación se ubican en las áreas de asociación de la corteza frontal, temporal y parietal del cerebro. Estas redes se superponen unas con otras, y cada red maneja un área diferente del funcionamiento cognitivo. (De hecho hay que plantear que no todos concuerdan en cuantas redes neuronales existen o en la composición exacta o incluso en la función específica de cada red.) Hamilton y sus colegas específicamente hablan de seis redes neuronales diferentes (pero relacionadas).

La red preeminente está implicada en el modulamiento o control de la actividad de otras redes durante eventos  biológicos, cognitivos o emocionales importantes. Esta red está relacionada con la memoria de trabajo y recursos de atención activando la red de mayor importancia.

La red por defecto se activa cuando el pensamiento está dirigido desde el interior sin que existan estímulos externos; tal como cuando uno examina sus propios pensamientos o sentimientos. Esta red está inactiva cuando existe un foco atencional o durante las tareas orientadas a un fin o meta

Las redes de control de la atención incluyen las redes dorsales y ventrales de la atención. La red de atención dorsal se activa cuando una persona tiene una meta determinada o una expectativa específica; también se le ha descrito como una red de atención de arriba hacia abajo debido a que se activa cuando dirigimos nuestra atención en forma consiente hacia un estímulo. La red ventral se activa cuando dejamos de prestar atención y a veces se describe como una red de abajo hacia arriba debido a que está activa cuando repentinamente detectamos algo importante y trasladamos nuestra atención a ello.

La red de control cognitivo incluye la red de control frontoparietal que está relacionada con el pensamiento orientado hacia una meta mediante el control selectivo de la atención y la red cíngulo-opercular, que se activa cuando permanecemos en una tarea. También puede estar implicada en el cambio desde un estado internamente dirigido hacia un estado dirigido por una meta.

El cerebro comienza a procesar información  cuando un estímulo proveniente desde los cinco sentidos se convierte en señales neuronales que llegan a las áreas sensoriales primarias de la corteza cerebral donde la información pasa a regiones de asociación sensorial adyacentes. Estas regiones adyacentes son unimodales en tanto reciben información desde el sistema sensorial más cercano como por ejemplo  el sistema auditivo o visual. Más allá de las áreas sensoriales primarias pero aún en las áreas de asociación de la corteza, se encuentran las regiones multimodales. Es aquí donde la información proveniente de las áreas unimodales y de otras regiones no sensoriales se integra. Se ha planteado que, a través de esta integración surge la cognición (incluyendo la formación de las representaciones mentales y el desarrollo del pensamiento). Los déficits de procesamiento en cualquier nivel de integración pueden interferir con la formación de las representaciones mentales.

Las teorías modulares del pasado se han centrado principalmente en los déficits en las emociones o en el procesamiento de información. Las teorías basadas en la emociones se han dirigido principalmente a la falta de empatía y culpa que muestran los sujetos psicopáticos. Se ha hipotetizado que estás deficiencias surgen de la incapacidad de aprender del miedo o del castigo. Entre las teorías de procesamiento de información, podría decirse que la más influyente es la hipótesis de modulación de respuesta de Newman, que se ha centrado principalmente en la imposibilidad de los sujetos psicopáticos de dirigir su atención cuando información importante es periférica a lo que están realizando en el momento. Se ha hipotetizado que estas deficiencias surgen de déficits cognitivos. Las teorías que remarcan los déficits afectivos no explican completamente los déficits de procesamiento de información. A pesar que algunas de las teorías que se centran en los déficits de procesamiento también proporcionan explicaciones de los déficits emocionales que se aprecian en los sujetos psicopáticos, estas teorías aún deben integrar la creciente evidencia que existe respecto de  la amplia gama de anormalidades cerebrales, incluyendo temas estructurales y de conexión.

Hamilton, Hiatt-Racer y Newman (2015) proponen que la psicopatía es causada por una incapacidad de darse cuenta e integrar con rapidez las partes entrantes de estímulos multidimensionales de los sentidos, haciendo que una persona con psicopatía procese la información de manera secuencial en vez de procesar los estímulos múltiples en forma simultánea. La dificultad de integración hace que haya una falta de formación completa de algunos conceptos mentales y finalmente lleva a un desarrollo anormal de las redes asociativas.

Los autores proponen que el déficit de integración de los sujetos con rasgos psicopáticos es causado tanto por problemas específicos en funcionamiento de dos redes neuronales asociativas, la red preeminente y la red por defecto, junto con una habilidad disminuida de las redes neuronales de trabajar en conjunto. Más aún, han aclarado que al parecer la red de control frontoparietal tiene un funcionamiento normal en sujetos psicopáticos.

De acuerdo con esta teoría, tanto la topografía cerebral como el ambiente moldean los procesos mentales, la motivación y la conducta. Debido a la que red de control frontoparietal es funcional y  a que tiene habilidad para conectarse con otras redes, es posible que el déficit de procesamiento cognitivo de los sujetos psicopáticos sea específico al contexto y no global. En otras palabras, se requieren condiciones específicas para que aparezca el déficit, tal como cuando un sujeto está en una situación que coloca demandas sustanciales en la atención. Bajo otras circunstancias, por ejemplo, cuando no hay gran demanda de atención, un sujeto con rasgos psicopáticos a menudo puede focalizar en información relevante y realizar tareas sin dificultad alguna.

Los autores han presentado evidencia consistente con su teoría respecto de los diferentes componentes que forman el proceso de integración de información sensorial, incluyendo: la combinación de múltiples flujos de estímulos provenientes de los sentidos para formar las representaciones mentales, la combinación de representaciones mentales para crear representaciones más complejas, el desarrollo de redes asociativas y el desarrollo de sistemas neuronales.

La teoría de la integración deteriorada hipotetiza que un déficit en la unión perceptual es característica de la psicopatía. Existe evidencia consistente con la teoría  que proviene de distintos experimentos que han probado la carga perceptual de un sujeto en diferentes formas. En uno de los experimentos se les pidió a los participantes que memorizaran un grupo de palabras neutras y emocionales y luego se les pidió que las recordaran. Después  se les aplicó un test inesperado para ver si recordaban cualquier característica contextual  como por ejemplo,  el color de las palabras entregadas en la tarea de memorización. Aquellos sujetos con rasgos psicopáticos mostraron déficits cuando se les pidió que recordaran el estímulo periférico, es decir, cuando no se les dio una instrucción específica para que prestaran atención a ese estímulo, lo que indicaba una habilidad de procesamiento limitada. En suma, estos resultados sugieren que los sujetos psicopáticos pueden perder claves emocionales que no forman parte central del foco de atención debido a un déficit en la  asociación de estímulos complejos.

La teoría propone que los déficits en la asociación perceptual hacen que los estímulos sean procesados en una forma secuencial y, debido a esto, se forman representaciones mentales que no están completamente desarrolladas. Con el tiempo, estas representaciones subdesarrolladas pueden tener un efecto aditivo lo que causaría rupturas en el proceso asociativo, tal como la dificultad en la unión de representaciones mentales pasadas con representaciones presentes en el caso del aprendizaje. Las evidencias de este tipo de alteración provienen de diferentes experimentos que han probado la habilidad individual para evitar el castigo en forma pasiva al aprender a asociar un estímulo aversivo a una respuesta particular. La incapacidad de los sujetos psicopáticos de asociar las representaciones mentales presentes y pasadas puede hacer que fracasen en aprender de la experiencia y en consecuencia impedir que ajusten su comportamiento.

La teoría también propone que las representaciones mentales subdesarrolladas que se forman pueden tener un efecto dominó, lo que causaría el subdesarrollo de las conexiones entre determinadas redes. Normalmente se piensa que la  secuencia en la que el cerebro madura permite el primero el desarrollo de las conexiones entre la  red de control frontoparietal y  la red de atención dorsal seguido por las conexiones entre las otras redes de asociación. Se piensa que las conexiones entre la red de control frontoparietal y la red de atención dorsal se desarrollan normalmente en sujetos psicopáticos, mientras que las conexiones que se forman entre las otras redes están relativamente subdesarrolladas. Mientras que la evidencia citada para apoyar esta hipótesis proviene de una cantidad escasa de estudios que emplean una forma específica de análisis de los datos de las neuroimágenes (un método llamado análisis teórico), uno de los estudios preliminares encontró que, en delincuentes psicopáticos, había una disminución en las conexiones funcionales entre las redes neuronales, al igual que otras anomalías cerebrales.

La teoría plantea que los sistemas neuronales, que incluyen una cantidad de redes neuronales, están marcados por la experiencia y que la experiencia está marcada a su vez por los sistemas neuronales. La integración defectuosa puede hacer que los sujetos psicopáticos tengan problemas en desarrollar las redes neuronales y las conexiones entre ellas, y esto podría en última instancia obstruir el desarrollo de ciertos sistemas neuronales como los que se encuentran involucrados en la empatía, atención o lenguaje. La evidencia que apoya la conectividad defectuosa entre las redes neuronales que se relacionan con la empatía proviene de muchos estudios, incluyendo varios que han examinado el razonamiento moral.  Se cree que la red preeminente controla el cambio entre la red por defecto y la red de control frontoparietal, y durante una tarea de razonamiento moral un sujeto normal tendría más actividad en la red por defecto, mientras que los sujetos con psicopatía tienen menos actividad en esta red. La menor actividad en la red por defecto durante el razonamiento moral se asocia con una mentalidad utilitaria, para la cual la mejor elección moral es la que ayuda a la mayor cantidad de personas. La evidencia que apoya la conectividad alterada entre las redes neuronales relacionado con la atención también proviene de diferentes estudios incluyendo varios que analizaron la dinámica entre las redes de atención dorsal y ventral donde la atención es dirigida ya sea por metas actuales o por información relevante. Los sujetos con psicopatía tienen problemas en dirigir su atención a los estímulos relevantes cuando estos estímulos no constituyen el foco central.

La teoría de la integración deteriorada ha permitido una mayor comprensión de la psicopatía al aplicar un enfoque a nivel de sistemas para explicar los diferentes déficits vistos en los sujetos psicopáticos. Al hacer esto, los investigadores han construido un marco que fusiona las perspectivas afectivas y cognitivas, al igual que toma en consideración a las anormalidades neurobiológicas vistos en los delincuentes con rasgos psicopáticos, uniendo todo en una sola teoría. Este marco servirá para guiar futuras investigaciones en la determinación de la causa o las causas subyacentes generales de las alteraciones observadas. Los investigadores sugieren que se lleven a cabo estudios futuros para determinar si los déficits atencionales son la causa o el resultado de déficits en las conexiones neuronales y examinar si las anormalidades hormonales empeoran esta situación. También sugieren revisar los factores bioquímicos de modo de saber qué efecto tienen estos factores en la comunicación entre las redes neuronales, al igual que la exploración de la posibilidad de si los sujetos con rasgos psicopáticos son capaces de mejorar su función cerebral (y su procesamiento cognitivo y emocional) a través del uso consciente de un esfuerzo deliberado en el procesamiento de estímulos.

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Si desea saber más respecto de la Teoría de Integración Deteriorada puede consultar:

Hamilton, R. K. B., Racer, K. H., & Newman, J. P. (2015). Impaired integration in psychopathy: A unified theory of psychopathic dysfunction. Psychological Review, 122, 770-791.

Newman, J. P., Patterson, C. M., & Kosson, D. S. (1987). Response perseveration in psychopaths. Journal of Abnormal Psychology, 96, 145-148.

Baskin-Sommers, A. R., Curtin, J. J., & Newman, J. P. (2013). Emotion-modulated startle in psychopathy: Clarifying familiar effects. Journal of Abnormal Psychology, 122, 458-468.

 

Escrito por Sandra Michels y el Comité de Investigación

 

 

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